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¿Cuánto tienen que retenerte a lo largo del año para no tener que pagar en la declaración?


No pagar en la declaración de la Renta es uno de tus principales objetivos financieros a lo largo del año. Sin embargo, para lograrlo deberás aplicar algunos de estos consejos que pueden acabar siendo realmente útiles para que la declaración no te salga a pagar sino a devolver.

Los principales consejos para lograr no pagar en la declaración de la Renta

No pagar en declaración Renta

Cuando se acerca el final del año financiero o el ejercicio es importante que conozcas todas las deducciones autonómicas que tienes a tu disposición, así como los principales trucos que no debes desaprovechar.

Deducciones autonómicas


Uno de los errores más repetidos al hacer la declaración de la renta es aceptar el borrador sin apenas haberle prestado atención. Una vez tengas el borrador en el programa Renta Web, si algo debes hacer es olvidarte de las prisas. El borrador de la renta no es más que autocompletar por parte de Hacienda la declaración con los datos fiscales que tiene sobre ti.

Además, es realmente común que la Agencia Tributaria no aplique todas las deducciones que debería en el borrador. Cada una de las Comunidades Autónomas tiene las suyas propias. No olvides que la renta se divide en un 50 % de los impuestos estatales, y en otro 50 % de los autonómicos. 

Por ello, siempre debes tener en cuenta los descuentos según la región donde tengas tu domicilio fiscal. No olvides que generalmente están relacionados con el pago de la guardería de los hijos o el transporte público, entre otros. Los gastos educativos o el alquiler de tu vivienda son otros elementos comunes a los que debes prestar atención.

Situación familiar


Este es un aspecto clave a la hora de plantear tu declaración de la renta. Sin ir más lejos, el nacimiento de un hijo puede cambiarlo todo. También estar casado, ya que pasas de hacer tu declaración de forma individual a hacerla de forma conjunta. Lo mismo ocurre con estar divorciado. 

En este sentido, debes tener clara tu situación familiar y tener al tanto al empleado para poder ajustar tu IRPF de forma que te libres de pagar al fisco en la declaración de la Renta.

Todas las ventajas del salario en especie


Muchas veces puedes preferir dinero en nómina, que no salario en especie. Sin embargo, a la hora de planificar tu año fiscal debes verlos con muy buenos ojos. La razón es que no deben pagar impuestos y, por tanto, puede suponer una verdadera ventaja en el IRPF.

Esto incluye cheques restaurante, seguros de salud o el transporte público. Aspectos de tu rutina diaria que deberías tener cubiertos con tu dinero y que, de esta forma, es la empresa la que lo paga por ti. En este caso, cobrarás menos nómina, pero también pagarás menos impuestos.

En el caso de que trabajes por cuenta propia, ten claro que todos los gastos profesionales no computan en la declaración de la Renta. Estos son las cuotas sindicales, las inscripciones a colegios profesionales o los pleitos laborales donde sea necesario pagar los honorarios de los abogados. 

Donaciones a ONGs y amortización de hipotecas


Destinar parte de tus ahorros a una ONG o a cualquier tipo de entidad sin ánimo de lucro tiene premio en la declaración de la Renta. Con este tipo de donación puedes llegar a desgravarte el 80 % de los primeros 150 euros, así como el 40 % en las cantidades siguientes. De hecho, tiene mayor premio si lo haces con frecuencia desde hace varios años.

En el caso de que compres una vivienda y estés pagando una hipoteca, recuerda que las amortizaciones también tienen efectos fiscales. En este caso, de un 15 % de hasta 9040 euros.

Plan de pensiones y alquiler de vivienda


Los planes de pensiones también son deducibles en el IRPF y, por tanto, tendrán efectos fiscales en la declaración que hagas anualmente. En el caso de que seas propietario de una vivienda, todos los gastos que afecten al IBI, posibles seguros, gastos de comunidad o agencias también suponen un ahorro en la declaración de la Renta.

Todos los gastos que vayan destinados a la reparación y conservación del inmueble, así como los intereses de préstamo para su compra son computables en la próxima declaración.

Inversiones que lleves a cabo


Los planes de inversión siempre irán sujetos a resultados. Las ganancias compensarán las pérdidas y viceversa. Si tienes que llevar a cabo la venta de algunos bienes siempre deberás actuar en consecuencia. Sin embargo, si quieres vender una vivienda, el panorama es completamente distinto.

Los expertos recomiendan hacerlo a partir de los 65 años, cuando se entra en edad de jubilación. Todas las ganancias a partir de esta edad están completamente libres de impuestos.

¿Cuántos impuestos deberás pagar anualmente?


El IRPF que deberás pagar anualmente está representado a través de tramos. En función de los ingresos que tengas cada año, te tocará un tramo u otro. No olvides que también depende si tienes un pagador o más de uno. Si tienes un pagador y cobras menos de 22 000 euros anuales, no estarás obligado a hacer la Declaración de la renta.

En el caso de tener más de un pagador, el importe mínimo anual asciende a los 14 000 euros al año. La condición es que ambos pagadores te aporten una cantidad mayor a los 1500 euros anuales. No obstante, estas reglas de juego deben ir en concordancia con todas las deducciones posibles para poder planificar tu estrategia.

De cara a no pagar cuando emitas tu declaración piensa cuál es el IRPF que te retienen mensualmente en la nómina y si está en concordancia con lo que paga anualmente. Recuerda que esto es especialmente importante cuando tengas más de un pagador. Tu pagador principal no tiene constancia de que estás ingresando este capital. Quizás sea necesario subir el IRPF que te retienen mensualmente para evitar males mayores en la declaración.

En conclusión, no pagar en la declaración de la Renta dependerá de que apliques correctamente las reglas de juego a tu favor en función de tu contexto personal y profesional.