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Diferencia entre tarjeta de crédito y débito


Hablemos de la diferencia entre tarjeta de crédito y débito. Aunque hay gente que no distingue bien sus aplicaciones, en este artículo vas a poder entender con claridad qué son, para qué sirven y cuáles son sus características y diferencias. Las tres similitudes entre ambas tarjetas es que son de plástico duro, están personalizadas con un nombre y obligatoriamente tienen que estar respaldadas por entidades financieras o bancarias. A partir de ahí, todo lo demás son diferencias.

¿Qué es una tarjeta de débito y crédito?

Diferencia entre tarjeta de crédito y débito

Una tarjeta de débito es una herramienta financiera, físicamente de pequeño tamaño y hecha de plástico, que solo puede emitir un banco o una caja de ahorros. Sirve para operar con dinero tanto en cajeros automáticos como en terminales electrónicos autorizados, y el cargo que se realiza se computa directamente sobre el fondo real que exista en la cuenta corriente.

En su anverso y reverso, se encuentran los datos del titular de la tarjeta, su número de cuenta, la caducidad, el código de seguridad, etc. y, para obtenerla, es imprescindible disponer de una cuenta bancaria abierta a la cual poder asociarla. Para poder operar con la tarjeta de débito, cobrar o pagar, hay que cumplir dos condiciones: que la tarjeta disponga de fondos suficientes y que la transacción esté autorizada mediante un sistema de seguridad. Es común que la tarjeta de débito tenga limitado el acceso con una cantidad diaria.

En el caso de la tarjeta de crédito, visual y técnicamente no hay distinción respecto a la de débito, pero si tiene tres grandes diferencias:

1. La forma de pago


Con una tarjeta de débito pagas directamente con el dinero que tengas en tu cuenta bancaria, hasta alcanzar el límite de tus fondos. Por el contrario, con la tarjeta de crédito puedes comprar incluso si no tienes dinero disponible y aplazar la devolución al mes siguiente. Eso sí, contraes una deuda con el banco, pero dispones de tres maneras distintas para resolverlo:

  • Pagar a fin de mes, en un día establecido del mes posterior al que se realizó la compra. Con esta opción no hay que abonar intereses.
  • Pagar por porcentajes. Mensualmente se devuelve al banco un porcentaje proporcional pactado sobre la cantidad prestada hasta la devolución total de la compra.
  • Abonar una cuota fija. Es habitual que también sea mensualmente. Cada mes, pagas una cuota establecida de manera fija, que si la estipulas muy baja es probable que solo estés pagando intereses. En este caso, se recomienda prudencia financiera y sensatez, porque puede ocurrir que lo que hayamos comprado no lo estemos amortizando.

2. La posibilidad de financiación


Las tarjetas de crédito, a diferencia de las de débito, permiten financiar operaciones o compras. Puedes pagar a plazos un viaje, o presumir del gatchet tecnológico de moda, sin que sea necesario desembolsar el pago completo. Es una opción implícita similar a la que se produce cuando un banco te concede un crédito de cualquier otro tipo. Esto nunca sucede en una operación a débito, porque las tarjetas son el medio de pago en sí mismas, y el importe que pagas con ellas se descuenta directamente de tu saldo en cuenta.

3. Los intereses


Con la tarjeta de débito no, pero con la de crédito si tienes que pagar intereses al titular cuando retiras dinero en efectivo o al fraccionar la devolución de los pagos. Esto es una importante diferencia que marca la preferencia y necesidad de cada usuario.

Diferencias en comisiones, descuentos y ofertas


Esto es un importante apartado diferencial entre ambos tipos de tarjetas. Lo habitual es que las de débito no tengan comisiones ni ventajas añadidas. No obstante, las de crédito sí. Es esencial que, antes de contratar cualquiera de las dos, preguntes por las condiciones y características específicas para cada una de ellas. Además, en este caso, como aspecto positivo, las tarjetas de crédito suelan proporcionar ventajas en forma de descuentos y distintas ofertas a la hora de utilizarlas. Hay multitud de establecimientos que ofrecen beneficios solo en aquellas compras que se abonan mediante tarjetas de crédito o con determinados tipos de financiación. Una buena estrategia de mercadotecnia que permite a los bancos fidelizar clientes.

¿Débito o crédito? Preguntas frecuentes


¿Son gratis? Depende de tu banco. Habitualmente las de débito sí son gratuitas.

¿Tienen seguros asociados? Por regla general, las tarjetas de débito no, pero las de crédito tienen muchos. Especialmente de viaje, de cancelación, al alquilar un coche, o al usarlas como cobertura de salud en el extranjero. Pagando a crédito con la tarjeta, las compras por Internet están aseguradas.

¿Cuál es la cantidad máxima que puedo pagar con una tarjeta de débito? Depende del dinero que tengas en tu cuenta corriente. Un buen consejo es que seas tú quien ponga un máximo, por si te roban o extravías la tarjeta.

¿Qué diferencia existe entre Visa y Mastercard? Las dos marcas son proveedoras tanto de tarjetas de débito como de crédito. De manera atemporal, la mayor parte de las entidades bancarias trabajan con ambas, garantizando el normal funcionamiento de las tarjetas.

Conclusión en un vistazo: principales diferencias


El uso y aplicación de ambas tarjetas varían casi siempre según la preferencia y necesidad de cada usuario.

Tarjeta de débito:


  • Solo puedes disponer del dinero que tengas en la cuenta del banco.
  • Esta tarjeta no te permite pagar con lo que no tienes y, aún forzándola, puedes entrar en números rojos, que te traerán penalizaciones.
  • El dinero que uses se resta de tu cuenta de manera inmediata.
  • Una tarjeta de débito, en casi todos los casos, puedes conseguirla gratis.
  • No suele disponer de seguro asociado a tu favor en las compras que realices.
  • Casi en ningún caso tiene bonificaciones.

Tarjeta de crédito:


  • Te permite disponer de crédito y poder aplazar el pago de tus compras en el tiempo.
  • Solicitando el pago a fin de mes, se puede negociar sin intereses.
  • Las tarjetas de crédito, en muchos casos, tienen comisiones de mantenimiento.
  • Es común que posean seguros asociados para el abono de viajes y compras.
  • Tienen bonificaciones financieras por su utilización.