Seguridad y fraude

Cadena de suministro: Riesgo oculto para datos financieros

En el entorno digital actual, proteger la información financiera es más importante que nunca.

En algunas ocasiones, los ciberdelincuentes explotan las relaciones de confianza con proveedores externos para infiltrarse en sistemas financieros, comprometiendo software, hardware o servicios. Estos ataques, son conocidos como ataques a la cadena de suministro, pueden afectar significativamente la seguridad de tus datos y servicios bancarios.  Estos ataques pueden ser difíciles de detectar, ya que el código malicioso se inserta en componentes legítimos o llega a través de canales oficiales, lo que permite robos masivos de datos o extorsiones, como se vio en ataques como el de SolarWinds (2020): donde un software utilizado por miles de empresas y gobiernos fue infectado para infiltrarse en sus sistemas. O el de Kaseya (2021): atacaron a un proveedor de software que gestionaba sistemas de muchas empresas, propagando ransomware a través de su plataforma.

Entre las técnicas más comunes que utilizan los ciberdelincuentes se encuentran:

Estos ataques pueden afectar tu seguridad financiera de varias maneras, como por ejemplo:

Para evitar que estos ataques lleguen hasta ti, las entidades financieras aplican:

-Auditorías de seguridad periódicas para asegurarse que terceros cumplen con los estándares.

-Evaluación constante de riesgos en todos sus proveedores.

-Controles de acceso estrictos para limitar quién puede modificar sistemas.

-Monitoreo continuo de la red para detectar y reaccionar ante cualquier actividad sospechosa.

-Segmentación de redes para contener cualquier posible brecha.

¿Y tú? ¿Cómo puedes protegerte?

-Sé cuidadoso con mensajes sospechosos o solicitudes inusuales.

-Mantente atento a las comunicaciones oficiales del banco.

-Descarga siempre las aplicaciones y actualizaciones desde fuentes oficiales.

-Reporta cualquier actividad extraña en tu cuenta cuanto antes.

Los ataques a la cadena de suministro son un riesgo, pero con medidas adecuadas y la colaboración de todos, podemos reducir su efecto. La seguridad es un esfuerzo de todos: el banco protege su infraestructura, y tú proteges tu información y hábitos digitales.